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En éste post quiero contaros como conseguí “deshacerme” de las pezoneras

Ya os conté en mi primer post que “gracias” a las pezoneras conseguimos iniciar la lactancia.
Quiero aclarar desde un principio que mi situación es un poco especial, ya que he leído varias veces por ahí que algunas mamás creen que las pezoneras son la “salvación” you could look here. En casos especiales lo son – ¡en otros casos se pueden cargar una lactancia!

En mi caso sí fueron una salvación: yo tuve con 10 años un accidente de bicicleta y me lastimé un pezón. Al quedarme embarazada pregunté a las comadronas, ginecólogos y a todo doctor que pillaba, si creían que tendría problemas con ese pecho. Siempre obtenía la misma respuesta:

En teoría no tendría que afectar, ya que los conductos galactóforos están en todos los pechos… otra cosa será si al cicacitrar se obstruyeron algunos o si con el accidente algunos de los alveolos, ampollas o algunos de los conductos galactóforos se aplastaron y no dejarán pasar la leche.

Eso fue un “dolor de cabeza” continuo.
Pues bueno. Para colmo mi hijo al nacer sufría una ligera retrognatia y ello tampoco ayudó a que la cosa fuera muy bién desde un principio. En un pecho no conseguía succionar bién y en el del pezón lastimado ya ni os cuento…
Al final del segundo día la asesora de lactancia apareció con las malditas benditas pezoneras y a partir de ahí la cosa fue mejorando y cuando salí del hospital al final del tercer día salí ya con la subida de la leche – y el pecho del pezón lastimado parecía un grifo atascado 🙂 chorreando algunas salidas de los conductos en todas direcciones y otras tan solo goteando un poquitín – y sí, sí, al contrario de muchas creencias, la leche no sólo sale por un “agujerito” sinó por varios.

Lo curioso de dar el pecho con pezoneras es que cuando tienes el reflejo de ejección y el bebé se separa porque le viene esa “cascada de leche”, esta se queda un poco parada dentro de las pezoneras, así que no se atragantan tanto. Lo negativo es pero que también se pueden acostumbrar a que una vez “abierto el grifo” la leche sale sin tener que hacer esfuerzo de la pezonera – que viene a ser al fin y al cabo una tetina.

Y aquí viene la parte de lo que no te cuentan de las pezoneras: ¡una vez iniciada la lactancia con ellas, es muy difícil quitarlas!
Yo tengo una colección de pezoneras, varias tallas y modelos (Medela, Avent, Chicco…). Cada una tendrá su preferencia; todo el mundo alaba las pezoneras de Medela, a mi en concreto no me fueron bién – pero esto es como las tetinas de los biberones o como los chupetes: para gustos colores. A mi pequeñín le “gustaban” más las de Chicco.

Las pezoneras son engorrosas, no sólo es sacar el pecho y a comer; no, hay que buscarlas en la bolsa, sacarlas del estuche, ponértelas….el bebé llorando….con las prisas se te caen al suelo, te pones nerviosa porque no se pegan….te las tienes que llevar a todas partes – como se te olviden tendrás a tu hijo muerto de hambre berreando como un loco porque no quiere teta sin pezonera (¡se de lo que hablo!)…hay que limpiarlas, secarlas, esterelizárlas. En fín, un estorbo.

Aunque mucho personal médico dice que no es necesario, cuando mi hijo tenía tan solo unas semanas yo las esterilizaba varias veces al día ….yo pensaba que así como se esterilizan los biberones en recién nacidos, se tendrían que esterilizar las pezoneras, y yo estaba todo el día con ello…y por eso tenía un par de ellas.
No se si tendrá que ver con el esterilizar o no, pero no tuvimos ningún caso de hongos, diarrea, muget etc… que muchas veces se dice que puede venir causado por la poca higiene de las pezoneras…Cada una hará lo que quiera. Yo no me fiaba y las esterelizaba….

Nosotros conseguimos dejar de usarlas a los 2 meses.Tras mucho esfuerzo, noches en vela y algún que otro llanto del bebé… pero lo conseguimos, y aquí seguimos, tras 16 meses de lactancia, y sin ellas.

Os cuento como lo hice yo:
A los dos meses un bebé ya es un “esperto” en succión. Yo empezé a quitar las pezoneras por la noche, que es cuando gracias a la prolactina la leche fluye mejor.
Mi hijo medio dormido requería su tetita, yo se la ponía en la boquita sin pezonera, el seguía buscando porque no reconocía el pezón, pero lo olía. Se enfadaba un poco, xupeteaba pero no quería sin pezonera y lloraba. Yo manualmente me sacaba un poquitín de leche para que enseguida la notara…le ponía un poco la pezonera y le dejaba beber un poco, luego lo desenchufaba y se la quitaba….pero no iba la cosa muy bien.
La manera más efectiva fue utilizar el sacaleches: sacar un poquitín hasta que el reflejo de ejección arrancaba y la leche salía “a chorro” (yo tengo un reflejo muy fuerte) y enseguida me quitaba el sacaleches y lo enchufaba sin pezonera.
Así fué como se fue acostumbrando que al principio no tenía que hacer fuerza y ya tenía su leche. Entonces fuí haciendo lo mismo con las tomas de día, de manera que siempre bebía algo sin pezonera. Luego, si alguna vez estaba muy, muy ambriento no utilizaba el sacaleches antes, sinó que lo enchufaba directamente y tras algunos “berrinches”  🙁 llegaba a beber.
Ya sé, pensareis que no quereis dejar llorar a vuestro bebé, pero la verdad es que sólo fueron unas veces, después lo fue entendiendo y pillando el truco al pezón sin pezonera.

A mi ver las pezoneras son una interferencia y mi asesora de lactancia me explicó que cuanto más esperara, más dificil sería quitarlas.  De hecho soy una de las pocas mamás que ella conoce que ha conseguido dejar de usarlas.

A mi pregunta de cómo hacerlo para dejar de usarlas nadie me podía responder. Mi instinto me hizo reflexionar de lo que podría ser que le gustara de ellas a mi bebé y fuí probando – y en mi caso fue un encierto el truco del sacaleches y sobretodo el momento que elegí para ello: antes de los 3 meses.
Aproximadamente a los 3 meses dicen que hay un cambio en la lactancia: el bebé tiene que estimular el pecho unos minutos hasta que la leche sale (así como lo hacen los sacaleches) – hasta entonces es tan sólo succionar y ya sale la leche. Este momento coincide muchas veces con la crisis de crecimiento de los 3 meses y es un momento en que muchas madres dejan la lactancia porque no saben a que es debido el cambio y piensan que se quedan sin leche y su hijo hambriento. (Ya hablaré en otro post sobre las crisis de crecimiento).
Una vez leí no se donde y me hizo mucha gracia que a los tres meses la lactancia es como si el bebé pasa de estar comiendo en un buffet libre a estar sentado en un restaurante a la carta, dónde se tiene que esperar a que venga el camarero para que tome el pedido antes de que venga la comida.

No se si este será el método más correcto o el más adecuado para cada caso, pero a mi me fué bien. Espero haber puesto mi granito de arena con mi historia para animar a alguna mamá.

¿Eres tú una de las mamás que has dejado de utilizar pezoneras? ¿Quieres contarnos tu método? Seguro que podemos ayudar a más de una mamá.