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La utilización del sacaleches requiere cierta experiencia y entreno

Si pretendes seguir con la lactancia materna exclusiva al reincorporarte (como mínimo hasta los 6 meses de edad, como recomienda la OMS), tendrás que aprender a utilizar el sacaleches.
No siempre se obtendrán grandes cantidades desde un principio, y las cantidades que logres extraer pueden variar de un día para otro.
¡No hay que desanimarse! Es muy importante que sepas que la cantidad que logres sacarte con el sacaleches no es un indicativo para la cantidad de tu producción o de las cantidades que tome tu bebé. Los sacaleches modernos han mejorado mucho, pero llegar a imitar exactamente la capacidad de succión de un bebé no es tarea fácil (además de que es más difícil que el sacaleches haga llegar la señal de estimulación al celebro para regular la producción – por eso a algunas mamás les resulta muy difícil sacarse leche).

Pregúntale a tu asesora de lactancia o a tu matrona sobre las técnicas de masaje de tus pechos que sirven para estimular antes de la extracción. Puedes leer más sobre ellas aquí.

Yo además utilicé siempre un cojín de semillas para dar calor en la zona. Lo calentaba en el microondas y me lo colocaba sobre los pechos unos minutos antes y durante la extracción, de manera que también ayudaba a hacer fluir la leche.

Soy una de las agraciadas que realmente ha conseguido sacarse cantidades suficientes para abastecer las necesidades de mi bebé. No fue tarea fácil – sobretodo durante los meses de lactancia materna exclusiva, ya que el periodo de separación se extendía durante 9 horas y eso abarcaba varias tomas. Y todo ello pensando que debido a mi accidente que ya os conté en otro post tan sólo conseguía sacarme del pecho izquierdo, del derecho tan solo conseguía con suerte 15-30 ml. por extracción.
No hay que desanimarse, hay que pensar que cada biberón que pueda tomar de leche materna siempre será un biberón que no tiene que tomar de leche artificial.

Os comento mi experiencia respecto a las cantidades extraidas:
Cuándo mi hijo tenía tres meses de edad yo conseguía sacarme 220 ml de un solo pecho en una extracción (a veces hasta después de que tomara un pecho, y un poquito del segundo, entonces terminaba de vaciar el segundo y también conseguía unos 200 ml.)
A los seis meses las cantidades variaban entre 150 ml y 180 ml con un solo pecho.
Con diez meses las cantidades ya iban bajando a entre 120 ml y 150ml con un solo pecho.
Con trece meses de edad había veces que con mucho esfuerzo conseguía sacar tan sólo 60 ml.
Es muy importante que se tenga en cuenta que nuestra producción se adapta a las necesidades del bebé, y mi hijo, desde aprox. el año de edad ya comía bastante sólido y tan solo hacía unas 4 tomas al día – contando las nocturnas – e aquí la razón de la disminución de las cantidades extraídas.

Sacaleches en la oficina

amamantarytrabajar.com Utilizando el sacaleches en la oficina

Siempre es mejor sacarse varias veces menos tiempo que estar mucho tiempo con el sacaleches ininterrumpidamente.
Cada madre es un mundo y no siempre le será posible a cada madre extraerse leche suficiente, por ello es conveniente tener leche congelada (siempre con bolsitas o envases de pequeñas cantidades – 50 / 70 / 80 ml) y ofrecer siempre primero la leche más fresca (la que os hayais extraído el día antes en el trabajo o por la noche) y recurrir a la congelada en las emergencias.

Las bolsitas tienen la ventaja que se pueden congelar planas y no utilizan casi sitio. También son prácticas para el transporte del trabajo a casa – con una “petaca” de mantener el frío no utilizan casi sitio en el bolso en el camino a casa.

Algunas mamás se quejan que su leche huele muy mal cuando la descongelas. Eso es debido a una enzima: la lipasa que ayuda a facilitar la digestión de la leche, pero que al congelarse/conservarse extraída la leche provoca que la leche adquiera un sabor ráncio. Algunas mamás tienen más de esta enzima que otras.
Una posible solución es escaldar la leche antes de congelarla: para ello deberás poner la leche en un cazo y calentarla hasta los 60 grados (cuando empieza a sacar burbujitas por los lados). Este proceso tienes que hacerlo antes de congelar la leche, una vez que ya haya sido congelada la leche no podrás quitarle el gusto/olor a ráncio. Aquí encontrarás una descripción de como hacerlo.

Si la mamá se reincorpora al trabajo pronto, el sacaleches va a ser tu mejor aliado para mantener una producción estable. Asimismo también ayudará a prevenir la congestión o las fugas de leche. (No te olvides llevarte discos de lactancia y recambios).

Cuando estés en el trabajo, intenta extraerte la leche en unos intervalos regulares – y si es posible – que se aproximen a las horas en que tu bebé haría las tomas. Cuando tengas libre, puedes amamantar a demanda para aumentar la producción o mantener la misma rutina de los días laborables (aunque mi consejo es que no des el biberón cuando te es posible ofrecer el pecho, así lograrás mantener la producción).
Aunque el bebé esté tomando leche artificial en nuestra ausencia, si se quiere mantener la lactancia materna hay que seguir ofreciendo el pecho en cuando la mamá esté con el bebé. Cada toma siempre será valiosa.

Yo preferí siempre amamantar a libre demanda en los fines de semana y festivos y siempre que estabamos juntos – así notaba que los lunes la producción había aumentado de nuevo, porque como ya he comentado, un sacaleches nunca conseguirá realizar el estímulo y el vaciado de las glándulas mamarias tan completo y efectivo como un bebé.

No te preocupes, con el paso del tiempo tanto la mamá como el bebé se adaptarán a la situación y el (futuro) destete será así de una forma progresiva respetando las necesidades del bebé y de la madre.

¿Me cuentas tu experiencia y tu día a día con el sacaleches?